jueves, 27 de junio de 2013

Ya no somos esos desconocidos lindos que el azar se ocupó en presentarnos.
Hoy somos dos personas más que se conocen menos que al principio.

miércoles, 26 de junio de 2013

La Mirada Interna.

El agradecimiento es un sentimiento, no una idea.
Concentrar ese sentimiento en el corazón lo más profundo posible.
Lo importante es el sentir.

Atributo.

La Fuerza es la energía, la integridad, el valor, la decision.
La Fuerza del agua que ablanda las rocas.
Fuerza que me viene dada al invocar la fortaleza infinita de los dioses.
(Es la capacidad de volver a nacer)

Así.

Así, como cada día de la nada aparece el sol y de la noche la luz de la mañana.
Así, como el ave va a su nido y, en las esquinas, bajo las hojas de la primavera surgen los tiempos.
Así, como aparentemente suelen suceder los hechos. Así nos encontramos. Buscándonos desde que vinimos a la vida.
Así, buscándonos nos encontramos en un mundo virtual. 
Así llegó el amor que te posibilitó sentir profundamente rompiendo grandes barreras, con la esperanza de los veinte.
Así, buscándonos el amor se desvaneció en la pantalla, en su lugar surgieron los virus de las dudas, esos que matan por sólo estar en algún lugar, fuera del corazón, fantasmas que invaden las cabezas y engañan los sentidos.
Así, el sol se convirtió en oscuridad, la mañana en noche. El ave cayó de su nido, apenas nacido. En las esquinas la primavera trajó el otoño y las hojas se robaron los tiempos.
Así, como aparentemente suelen suceder los hechos. Así, nos perdimos. Luego de buscarte desde la otra orilla de aquel mar que despierta a la poesía. 
Así, fueron dos amores, el virtual y el real.
Así, nos perdimos al entrar en la ruta que conduce a la necesidad profunda.
Allí confrontaron dos mundos en el despertar entre lo imaginario y lo soñado.
Allí me di cuenta que "... sólo el amor con su ciencia, nos vuelve inocentes ...".

lunes, 24 de junio de 2013

Palabras porque si.

Saco las flores de su boca, las miró y sonrió,
palabras hilvanadas en una noche otoñal.
Se la dio a beber en un vaso con agua dulce.
Pasearon sobre el color de su tiempo,
luego lavó sus palabras donde laten los corazones
que se olvidan en primavera, cuando los sonidos
inundan el valle festivo.
Hoy el viento cubre la montaña entre ríos quebradizos
mientras el gemido se quiebra en la garganta.

El gran salón.

Faltan pocas horas. El tic tac suena inclemente. Papeles esparcidos sobre la alfombra azul se confunden en una nebulosa de palabras poco perceptibles. La lucidez se pierde entre la adrenalina y el temor.
Comienza la cuenta regresiva. Se acerca el final. El proceso nacido en los últimos meses esta por concluir. Una taza con café, luego tantas otras. Una torre de cigarrillos. Cenizas caídas. Pulso tembloroso.
Faltan apenas algunas horas. La sangre se agolpa ruidosamente en la sien. Las manos de delgados dedos retiran el mechón claro caído sobre la sudorosa frente. Se hace una pausa. Se descansa. Se espera un momento hasta recuperar el vigor. Un neón ilumina desde la vereda. Se oyen bocinas lejanas. Alguna radio encendida quiebra el silencio ruidoso de la noche.
El ambiente huele a limón, incienso y cigarrillos. Nuevamente comienza la lectura. Una y otra vez. Nada debe quedar atascado en la memoria. Ni los detalles más pequeños, los traicioneros. Gruesas líneas rojas cristalizan las ideas. Las luces del alba anuncian el día "D". 
Se apaga el último cigarrillo. Ya todo esta en marcha. El gran salón ocupado. Comienza el interrogatorio. Decisión y firmeza.
Allí. El rostro anguloso, de mirada helada y aire de superioridad, alza el entrecejo. Sacude la cabeza y concluye:
- Puede retirarse.
- Gracias profesor.

martes, 18 de junio de 2013

El silencio dejo oírse casi mágicamente tras el muro
de una realidad de valores dispersos, en donde
el todo no forma parte de los segmentos finamente
delineados por el maestro habitante de las 
alturas nevadas de oriente.

La persona

La persona
recibió el desprecio
a vuelta de cachetada.

La persona
quedo inmóvil.

La persona
quedo.

sábado, 15 de junio de 2013

Golondrina

Un nuevo amanecer se mostraba tras las nubes. 
Entre cantares de pájaros, una golondrina sorprendía mi atención. ¿Qué haría allí ave de otros días, otras épocas? No importaba cuan curiosa me sentía, ella volaba con la magia entre las plumas dejando un áurea cristalina en el follaje de la madreselva. Las otras aves parecían no sorprenderse, cantaban alegres y coloridas envolviendo el sueño de quienes se desperezaban aún entre sabanas de lino o de algún aromático cafetal erguido primoroso entre los ciruelos de aquella comarca.
Viejas murallas, hechas casi escombros, guardaban el secreto de lo viejo. Una pequeña plaza bañada por tulipanes era el recinto de los querubines nacidos en la región. 
Lo nuevo contrastaba con el gris de las paredes que recorrían el pueblo de calles angostas, ventanas coloniales y verjas de portales que ya ni se abrían herrumbradas por el desuso. Todo parecía de otro siglo inmerso entre los magníficos adelantos de la nueva era. Se había producido una especie de fusión entre dos mundos antagónicos. Así también eran los personajes de la antigua comarca que bordeaba el rió, peregrinos de una raza estampada por el vértigo de los tiempos que corrían. Todo ese paraje imprimía una nota tan distante del mundo actual, se desarrollaba con la calma de antaño pero vivían con la premura del bing beng a cuesta.
Cae la última estrella remolona, un gallo rompe el silencio de la mañana en mil fragmentos de aroma a pan recién horneado. Estallan los primeros quejidos de un día que ha nacido entre el polvillo de volcanes.
Luces brillantes que encienden ojos recién abiertos y bocas que bostezan dejando ver un viejo campanario humano.
Allí continua la golondrina, ajena a mi inquietud por descifrar su presencia en el lugar.

jueves, 13 de junio de 2013

En medio del bullicio se los vio caminar tomados de la mano,
cada cual llevaba a cada quien y juntos construyeron seudónimas realidades.
Tomados de la mano se los siguió viendo entre fresnos
a horcajadas del camino.
Hoy, ya no se los ve caminar juntos.
Colgada de tenues hilachas se desprendía la tarde casi gris, emulando un sortilegio sobre el porvenir lindero a esta mañana clara.
Me vestí lentamente, me dije adiós en el espejo. Recogí mi cabello en lo alto de la nuca que se abisma y se eleva a lo remoto.
Combinar las jugadas es difícil, ¿cómo saber si la medianoche es noche o mañana nueva? ¿Si somos el cosmos o él nosotros? ¿Si el hombre es esencia o esencia el hombre? ¿Si la mesa es árbol o árbol la mesa? ¿Qué es lo primero, la llama o el fuego?
La estación no dista mucho de la casa. El camino es de ida o vuelta, o simplemente camino para lo que se quiera que sea, o deje de ser camino y se vista de futuro sin acertijos. Intimamente duele apartarse del él, no por el acertijo sino por el futuro mismo.
Durante dos años de luna he sido declarada invisible por esas cosas de la realidad que uno construye, y la conciencia protege cuando descubre que se es sólo proyección de los deseos de otro ser.
Giran los años, es un nuevo capítulo para crecer o ser un escriba de los estados internos.

miércoles, 12 de junio de 2013

Adónde van

Exclamaciones y explicaciones inútiles para aquellos que oyen sólo su voz ratificando su poder de razón, sobre otros que conocen los vericuetos de cansadas rutas de cemento.
Hombre de papel, vida de algodón, ¿adónde van las intenciones lanzadas por los arcos del sentir?
Cierro la puerta detrás de mis espaldas. Doy pasos lentos, respiro profundo, lista ya para el firme paso sobre el áspero asfalto de la ciudad, que no sabía que más duras que sus calzadas son mis pisadas.
Vi pasar los días caminando,
ahora también veo las noches
gambeteando las madrugadas.
Si sabemos observar,
sabremos mucho más 
de lo que vemos.
No se puede hacer pensar a otro lo que a uno se le antoje.
Lo que sí se puede es observar bien al alguien, y entonces es posible acertar muchas veces lo que piensa o lo que siente en un momento dado y anunciar lo que hará en el momento siguiente. Es muy sencillo, pero la gente no lo sabe. Claro esta, es preciso ejercitarse un poco. Hay gente que ha vivido sin siquiera conocer la geografía de sus pies.

Todo fue.

El sabor del ayer se perdió en nuestros labios junto al anhelo de un futuro perdurable.
Todo lo que fue nunca volverá a ser. El día de ayer murió en el almanaque, los vientos de otoño cerraron la promesa de amor.
Nuestros días mas hermosos nunca lo habremos de conocer, nuestras horas mas profundas ya no se podrán compartir. Todo fue. Sólo es un pasado de un mañana incierto ... vuelo fugaz de ave golondrina ... no queda ni el calor de las cenizas, sólo la vertiente de órbitas confundidas.
Y aquí, sola y meditando miro el contexto, me ha quedado el silencio para conversar mientras la sombra de tu cuerpo va desvaneciéndose oscura por la larga calle del tranvía.
La agonía clara de mi cuerpo errante de mieles y trigo no florecerá.
Va a llegar, algo vendrá, mi fuerza vencedora arrollara todo timbre quejumbroso.
Esta es la hora. No habrá antes ni después. Sólo verdades y este instante mio y certero por donde navegaran mis sueños de mujer. Echaran a navegar todos los cruceros vacíos de pasajeros y en la ronda del crepúsculo crecerán anunciando la nueva alborada. Mi voz, segura y llana será tan inmensa como el universo.
Flor, canto, luz y alegría son mis cimientes y no furia seca de una pasión olvidada.
Hoy es mi día. No lo ofrendare a quien nada sabe acerca de mi.
Sobre el puente de los mil días caerán todos los sonidos deslizándose por mi piel y se encorvaran a mis pies suplicantes por un nuevo amanecer que no dejare volver.

viernes, 7 de junio de 2013

Ella

Ella no tenía limites, no conocía de fronteras, su cuerpo eran alas de plumajes advenedizos. Tenía vida, tenía aroma a luz y cántaro, sembradora de futuros. El deseo era el tren conducido por la intención de producir hechos que brillaran en esplendor generoso.
Ella tenía flores en los labios, volaba buscando la cima del mundo, creía en el amor, compañero de luchas por un ideal.
Ella vivía llena de esos sentimientos que hasta parecían ridículos, para los pensamientos sofisticados del cinismo. 
Hoy espera que los días terminen en un ocaso presuroso, para que cada instante culmine más cercano a la muerte.
Ya no conoce de alegrías, ya no conoce de esfuerzos puestos al servicio de algo grande, de la vida misma.
En su vuelo halló el ciclón que derribó toda sospecha de vida. Ahora sabe que muy poco de lo que se da se puede percibir. Las causas nobles sólo existen para quien las ejecuta cada mañana con la creencia ingenua de estar haciendo lo correcto.
Se quedó sin plumaje de madrugada, esperando un hola, un abrazo, una caricia.
Ella tenía alas, y por ser feliz pago con el precio del destierro, por abrir los portales de lo nuevo hubo de inclinarse ante los portales de la propia destrucción. Y así calló en mudo silencio su propia equivocación. Creyó que amando podría llegar a esa cima, más todo se redujo a una burlona mirada.


jueves, 6 de junio de 2013

Un café y una media luna de grasa.
Mesas negras brillantes, sillas de hierro borgoña.
Un salero, sobres con azúcar y también un servilletero.
El ruido de la maquina de café, al fondo, a la derecha.
Las hojas de algún diario dan vuelta informando las noticias del día.
Traen el agua que acompaña al café.
¿Alcanzará para limpiar los desechos emocionales
ocasionados por los falsificadores de verdades,
que envuelven al mundo en disputas inhumanas y sangrientas?

sábado, 1 de junio de 2013

Síntomas de un amor equivocado

Cuando el amor se transforma en congoja, es un amor equivocado.
Cuando el amor se traduce en instantes insípidos, es un amor equivocado.
Cuando el amor se convierte en una creencia de mejoría futura, es un amor equivocado.
Cuando el amor es sinónimo de anulación para agradar al otro, es un amor equivocado.
Cuando el amor se presenta como carencia de honestidad, es un amor equivocado.
Cuando el amor se dibuja en infidelidades reiteradas, es un amor equivocado.
Cuando el amor es justificación para el maltrato psicológico, es un amor equivocado.
Cuando el amor es una herramienta de manipulación, es un amor equivocado.
Cuando el amor es inseguridad, ansiedad e incertidumbres, es un amor equivocado.
Cuando estos síntomas se aceptan por la creencia de que se es especial para el otro,
es un grave error para sustentar un amor equivocado.
Pero cuando el amor se traduce como una gran fuerza, alegría y bondad,
inmediatamente agradece, ha llegado el amor verdadero.