Así, como cada día de la nada aparece el sol y de la noche la luz de la mañana.
Así, como el ave va a su nido y, en las esquinas, bajo las hojas de la primavera surgen los tiempos.
Así, como aparentemente suelen suceder los hechos. Así nos encontramos. Buscándonos desde que vinimos a la vida.
Así, buscándonos nos encontramos en un mundo virtual.
Así llegó el amor que te posibilitó sentir profundamente rompiendo grandes barreras, con la esperanza de los veinte.
Así, buscándonos el amor se desvaneció en la pantalla, en su lugar surgieron los virus de las dudas, esos que matan por sólo estar en algún lugar, fuera del corazón, fantasmas que invaden las cabezas y engañan los sentidos.
Así, el sol se convirtió en oscuridad, la mañana en noche. El ave cayó de su nido, apenas nacido. En las esquinas la primavera trajó el otoño y las hojas se robaron los tiempos.
Así, como aparentemente suelen suceder los hechos. Así, nos perdimos. Luego de buscarte desde la otra orilla de aquel mar que despierta a la poesía.
Así, fueron dos amores, el virtual y el real.
Así, nos perdimos al entrar en la ruta que conduce a la necesidad profunda.
Allí confrontaron dos mundos en el despertar entre lo imaginario y lo soñado.
Allí me di cuenta que "... sólo el amor con su ciencia, nos vuelve inocentes ...".