El tren me lleva a alguna parte. A otro lugar para luego regresar.
Las imágenes se transforman a cada instante.
Cierro los ojos. Afuera, el cielo oscuro, la noche larga.
Abro los ojos, recorro las miradas, busco entre la gente, entre los girasoles, entre el aquí y el allá con esta sensación mezquina que se pone en todas partes.
Frena el tren, pasa el último auto. Se escucha el chirrido en la estación, se oyen los murmullos y la voz de algún crío que algo intenta decir.
Cabezas sobre los vidrios, rostros somnolientos, camperas sobre las piernas.Vidas.Todas juntas en un vagón de ferrocarril, en el mismo donde viaja mi ser.
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